martes, 9 de marzo de 2010

VERONÉS: "LAS BODAS DE CANÁ"

AUTORRETRATO de PAOLO CAGLIARI, EL VERONÉS
(Verona, 1528-Venecia, 1588).

Pintor italiano, uno de los representantes del manierismo veneciano. Su obra se puede clasificar de prebarroca, por la elegancia de la forma, su gusto por las atmósferas diáfanas y el sentido decorativo de la composición. Veronés aprendió de los grandes venecianos, Tintoretto y Tiziano. Se le considera creador, junto con Tiziano, de un gusto suntuoso y colorista.
"LAS BODAS DE CANÁ", 1563
Este cuadro fue encargado para el refectorio del convento benedictino de San Giorgio Maggiore de Venecia, estancia proyectada por Palladio. Según el contrato, Veronés, que entonces tenía 34 años, recibiría 324 ducados, más la manutención y un barril de vino.El cuadro fue saqueado por Napoleón durante la Campaña de Italia, en 1797, y enviado a París. Se encuentra en Museo del Louvre.
Cuando el escultor Antonio Canova negoció para recuperar todas las obras de arte italiano confiscadas por Napoléon, dejó Las Bodas en Francia, convencido de la gran fragilidad de este lienzo. Fuente: Wikipedia

EL TEMA
Esta obra es una de las pinturas más famosas de la producción total del pintor. Está realizada al óleo sobre tela, y fue pintada en el 1563. Es una obra de enorme formato: mide 994 cm de largo y 677 cm de alto.
La pintura representa las Bodas de Caná, tema recogido en el Evangelio de Juan, una historia sobre un milagro tomada del Nuevo Testamento cristiano.
En la historia, la Virgen María, Jesús y algunos de sus discípulos están invitados a una celebración nupcial en Caná, Galilea. Hacia el final de la fiesta, cuando se quedan sin vino, Jesús ordenó a los siervos que llenaran tinajas con agua, que él convirtió en vino, siendo este su primer milagro.
UNA FIESTA RELIGIOSA TRATADA COMO UNA FIESTA VENECIANAEl artista mezcla lo profano y lo sagrado en la escena, algo usual en Veronés, representa el episodio evangélico al estilo de las grandes fiestas venecianas de la época, en un marco arquitectónico renacentista, con columnas dóricas y corintias alrededor de un patio abierto. Causó escándalo, al insistir más en la fiesta que en los elementos religiosos.
Los símbolos religiosos que anuncian la Pasión de Cristo aparecen junto con el lujo de los platos y los cubiertos de plata del siglo XVI. El mobiliario, el tocador, la jarras, copas y vasos de cristal muestran el esplendor de la fiesta. En esta doble lectura, ningún detalle escapa al artista. Se mezclan elementos simbólicos de tipo religioso con la materialidad de la comida: un funcionario corta la carne, se sirven membrillo como postre para los invitados y al mismo tiempo en el centro de la composición aparece un símbolo del cuerpo místico de Cristo y los símbolos del matrimonio.
COMPOSICIÓN: enmarca la escena en una amplia arquitectura, rasgo que lo hace precursor del barroco. En el cuadro aparecen columnas, arcos y escalinatas. Se aprecia la influencia de Palladio y otros grandes arquitectos de la época.
Frente a la perspectiva clásica que hace converger en un único punto todas las perpendiculares en el plano del cuadro, Veronés, por el contrario, las dirige a varios puntos repartidos por la zona central del lienzo, con ello abre el espacio, en vez de limitarlo.
a)Punto de fuga de los edificios de la izquierda.
b)Idem de los edificios de la derecha.
c)Tercer punto de fuga para los edificios de la parte superior.
d)Punto de fuga único para el suelo y los personajes de la parte  

   inferior del cuadro.

COLOR: junto a las gamas frías como el gris, plata, azules, también selecciona los pigmentos preciosos importados de Oriente por los comerciantes venecianos, amarillo, rojo y brillante lapislázuli utilizados en grandes cantidades para el cielo y algunos ropajes. Los colores contribuyen, por su contraste, para distinguir a cada personaje. Gracias a una restauración de tres años, han recuperado su fuerza y brillo, su color original.
TEMA: religioso, pero representa la escena evangélica al modo de las grandes fiestas venecianas, reflejando así la alegría de vivir y el esplendor de la república. Los trajes son fastuosos y el ambiente, suntuoso. En su obra aparecen multitud de personajes.

Estos alardes creativos chocaban frontalmente con la fidelidad histórica de los hechos bíblicos, lo que motivó las fricciones entre el artista y la Iglesia.

TÉCNICA: usa un empaste ligero, lo que permite innumerables transparencias. Le interesa la perfección del dibujo.
Aunque es una fiesta, los participantes en ella no están ebrios ni hablan. Hay que tener en cuenta que el destino del cuadro es un refectorio benedictino, donde el silencio era algo fundamental.
Reloj: Frente a los músicos, sobre la mesa hay un pequeño reloj de arena, que simboliza la temática iconográfica de la "vanitas". Es el paso de la vida hasta la llegada de la muerte. 
Arriba se representa el sacrificio del cordero que es el futuro de Cristo, situado debajo. Simbolismo: los placeres terrenales son válidos pero siempre hay que ser conscientes de la llegada de la muerte.




Autorretrato: Veronés se pinta en su cuadro sosteniendo una viola, con una túnica blanca. Mientras, frente a él está Tiziano con una túnica roja y un violonchelo; Tintoretto y Bassano
también están a su lado.
Sacrificio: Encima de Cristo, simbólicamente se sitúa el sacrificio de lo que parece un cordero, aludiendo al cordero místico y al futuro de Cristo.

11 comentarios:

clariana dijo...

Hola Ana,
Me ha gustado mucho todo lo que expones del pintor veneciano "El Veronés." Tiene un colorido muy selecto y que atrae a la vista y esa manera de realizar los puntos de fuga en el cuadro, consigue un buen resultado.
Que mezclara el tema religioso y lo profano es de una gran audacia, pues aunque le pesa a la iglesia, la vida es muy diversa e incluso "ellos" tampoco practican mucho esa austeridad de que hablan, hablo de un sector concreto de la iglesia, no en general, pues hay personas muy interesantes y bondadosas en su seno también.
Encontré muy interesante el post del museo que revive por las noches de colaboración con tu exalumno, creo. Y el del día de la mujer con el vídeo. Es que a veces vengo a ver tu blog y como es extenso, pienso "ya volveré con más tiempo" y luego encuentro que ya hay un nuevo post. Son muy interesantes, completos y agradables. Un beso.

PACO HIDALGO dijo...

Excepcional estudio de este cuadro de El Veronés. Impecable tanto desde el punto de vista estilístico como la significación. Lástima que aquí en Andalucía sólo nos entra en selectividad Tiziano de la pintura veneciana. Un abrazo muy fuerte desde este sur con varios días de tregua de lluvia.

Ana dijo...

Gracias Clariana, tus comentarios siempre son bienvenidos. El cuadro a través del blog no da idea de lo enorme que es. Te recomiendo la página del museo del Louvre que es estupenda y permite ver una imagen mayor. El cuadro es todo un símbolo de una época en que se debate el tema religioso: protestantismo, calvinismo, catolicismo. Además se revisan los principios aristotélicos frente al platonismo...

De acuerdo contigo, la Iglesia oficial tiene enormes contradicciones pero con excepciones respetables.

Pásate por mi blog cuando quieras y puedas. Los estímulos que tenemos alrededor son tantos que nos desbordan y se hacen inabarcables. Eso me hace valorar más vuestras visitas.
Un abrazo

Ana dijo...

Paco: en Galicia tampoco entra en selectividad Veronés. Observarás que los temas que trato últimamente se alejan de nuestros temarios. Este año, por circunstancias especiales, no doy Arte, lo que me permite mucha libertad en la elección de los temas del blog. A partir del curso que viene retomaré la asignatura y tendré que centrarme más.

Saludos y feliz tregua climática

Luis dijo...

Este cuadro siempre me recuerda a mi abuela: ella tenía una colcha, en la que se reproducía "Las bodas de Caná", en dos colores: azul y negro. De pequeño me quedaba mirando a la novia e imaginando que necesitaba hablar con alguien y por ello parecía salir del lienzo con su mirada penetrante.
También me llamaba la atención el perro que sale entre los balaustres superiores, como atónito observando la gran cantidad de comida que debe haber sobre la mesa.
Saludos.

Ana dijo...

El impacto de las imágenes es muy fuerte. Tanto que se han utilizado obras de arte en la decoración, en la publicidad, en ilustraciones e incluso en la ropa.
Creo que nuestras abuelas jamás han ido a un museo. Sin embargo es posible que conocieran a Mondrian sin saber quién era al igual que algunas jóvenes de hoy habrán lucido algún vestido que evoque al pintor sin conocerlo. En la actualidad mucha gente puede contemplar una reproducción de Vermeer sólo con fijarse en las vallas publicitarias.
En Teoría del Arte se estudia este fenómeno de la trasposición o trivialización de la obra de arte. Hay miles de ejemplos. Por eso no me extraña que este tema de una boda se haya llevado a una colcha.

Por otra parte la imagen tiene un enorme poder evocador y nos produce felices asociaciones. En algunos casos, alegra esa trivialización que logra provocar la emoción.

Si uno observa el cuadro, percibe en los personajes una gran seriedad. Quizá se deba al milagro que están viendo...
La novia parece que no está muy contenta y, como tu dices, es posible que necesite que alguien la escuche.
Gracias "Luis" por tu comentario. Siempre aportas nuevos puntos de vista y eso demuestra que una obra de arte necesita siempre un diálogo con el espectador que la completa y la enriquece.
Saludos

CAROLVS II, REX HISPANIARVM dijo...

He iniciado a seguirte, creo que tu blog es realmente excelente. Esperon que igualmente puedas disfrutar con el mio dedicado al reinado de Carlos II.

Un saludo.

Ana dijo...

Gracias por tu comentario. He pasado por tu blog. Me parece muy interesante para documentarnos sobre esa etapa de la historia. Siempre hay que ser algo críticos ante lo que se nos cuenta del pasado... siempre dependerá de quien escriba la historia.
Seguiré tu blog con atención.
Saludos

Javier dijo...

Hola Ana,
te felicito por tus interesantes trabajos y por tus gustos musicales que comparto plenamente.He conocido tu página buscando información sobre "Las bodas" del Veronés y he pensado que quizás tú podrías echarme una mano y ponerme en la pista de uno de los personajes que aparecen en el grupo de músicos: se trata del segundo violista, el que está detrás del que, vestido de blanco, parece ser un retrato del Veronés. Pienso que podría tratarse de Diego Ortiz, músico toledano que estuvo en Nápoles por esos años y que publicó en Roma un famoso tratado sobre ese instrumento y en cuya portada aparece retratado. Se puede ver en esta dirección.

http://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Ortiz

Por los rasgos faciales y por la tez oscura con que aparece en el cuadro bien podría ser él.
Se sabe muy poco de Diego Ortiz y se está investigando, porque es uno de los músicos más importantes del Renacimiento musical español.
Me pregunto si existen estudios del cuadro que mencionen la identidad de los retratados y si en las biografías del Veronés se dice que tuviera conocimientos musicales.
Te mando mi correo jalecasil@gmail.com por si puedes mandarme algo. Muchas gracias.

Cecilia Jerardino Etcheverry dijo...

Una página magnífica. Saludos desde Italia,
Cecilia

Ana dijo...

Gracias Cecilia. Suerte a ese estupendo país al que nos une el arte, la historia y una manera de vivir.
Saludos desde este rincón del noroeste de España.
Ana

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails