lunes, 23 de marzo de 2009

MANOLO HUGUÉ

BIOGRAFÍA

Manolo Hugué pintor y escultor español, destacado representante del noucentisme catalán de principios del siglo XX. 
Nació en Barcelona en 1872 y se formó en la Escuela de Bellas Artes de La Lonja.
Acudió con frecuencia a las tertulias de la taberna "Els Quatre Gats", donde conoció a Picasso, a Santiago Rusiñol, a Joaquín Mir y a Isidro Nonell.


EN PARÍS
En 1900 se traslada a París y allí residirá durante diez años. Recobró su relación con Picasso y entabló amistad con otros teóricos de la vanguardia como son Apollinaire, Modigliani, Braque y Derain.
Retrato de "Frank Burty Haviland", 1909.
1ª ESTANCIA EN CÉRET
En 1910 marchó a Céret, un pueblo francés de los Pirineos Orientales, Impulsado por un marchante que reunió allí a un heterogéneo grupo de artistas entre los que se encontraban Juan Gris, Joaquín Sunyer y el propio Picasso.

Realizó pequeñas piezas de escultura, entre las que destacan “La Llobera”, donde representa el prototipo de campesina catalana y “Desnudo de mujer sentada”, muy sensual y con una pronunciada estructura corporal.
"Dos catalanas" "Totote"
La inmediata consecuencia de este cambio de ambientes, de la ciudad al mundo rural, en que se situó la vida cotidiana del artista durante los años siguientes, es el enriquecimiento de su repertorio iconográfico. A partir de ahora podremos apreciar que se interesa por unos temas que difícilmente podría resolver en los ambientes de París, de donde había extraído enseñanzas que le serían muy útiles. Los motivos de sus obras pasan a ser temas relacionados con este mundo rural y el prototipo femenino es de una mujer sencilla, robusta, alejada de las modelos profesionales de París.
El Ambiente que Manolo necesitaba para poder desarrollar plenamente todas sus posibilidad
es artísticas lo encontró en Ceret, una pequeña y muy agradable población de la comarca de Vallespir, en el sur de Francia. Allá pudo disfrutar de un clima agradable, de la posibilidad de conectar directamente con una cierta realidad humana, y diversa y nada complicada, y de llevar a la práctica con acentos totalmente personales, el cúmulo de ideas que había asimilado en Barcelona y París. Además, gracias al acuerdo que estableció con el marchante D.H. Kahnweiler, logró una independencia económica que, aunque reducida, le permitía trabajar sin dificultades. El resultado de estas favorables circunstancias quedó reflejado en una numerosa serie de obras que nos manifiestan y demuestran las grandes posibilidades del artista. Son figuras de un canon robusto y de ritmos graves, serenos y enérgicos, que concentran un intenso sentido escultórico. Podemos ver en ellas un conjunto de cualidades que no tenían nada que ver con las tendencias estéticas que se multiplicaban en aquellos años, relacionadas con Rodin o derivadas del expresionismo o del cubismo, pero de suficiente nivel como para merecer la participación en la fundamental internacional Exhibition of Modern Art, de la Armony Show, en Nueva York, en 1913, en la que se dio a conocer el arte europeo de vanguardia.
























Con el estallido de la 1ª Guerra Mundial en 1914 -1918, queda interrumpida su relación con el marchante de arte Kahnweiler y abandona Céret y pasa temporadas en París, en Barcelona y Arenys de Munt. Se ve obligado a reorientar su actividad creadora sobe todo hacia la pintura y el dibujo.

2ª ETAPA EN CÉRET
Una vez acabada la guerra vuelve a Céret y retoma la actividad precedente. Vuelve la relación con su marchante. Se abre una segunda etapa de Ceret entre los años 1919-1927, que será fundamental desde diversos puntos de vista. Por primera vez, Manolo pudo tener un concepto perfectamente definido, y bien realizado, de lo que era vivir con estabilidad, tiene una casa propia en las afueras de la población, rodeada de un huerto. Se integra, con su mujer en la vida local y ello tiene como resultado un aumento de su producción y de su calidad como artista.
"Camil Fábregas"
En 1920, Manolo Hugué era un artista internacionalmente conocido, que había asistido a la aparición del cubismo en estrecho contacto con Pablo Picasso y Georges Braque, sus primeros impulsores, y que había expuesto su obra en París, Nueva York y Berlín junto a las de Giacometti, Brancusi, Man Ray o los citados Braque y Picasso. De hecho, aun y a pesar de sus estrechos vínculos con Barcelona y su posterior residencia -a partir de finales de los años 20 del siglo pasado en Caldes de Montbui, puede decirse que era más conocido fuera del país que dentro. Hombre autodidacta, de orígenes humildes y con una trayectoria personal novelesca, Hugué fue un personaje de gran magnetismo y curiosidad universal.
Llega a una madurez plena en todos los aspectos de 

la creación y la expresa en una temática diversa. Esto es viable gracias a que encontró respuesta a los problemas creativos que se había planteado con respecto a la composición y a los ritmos que humanizaban sus figuras.
Asimila la estructura anatómica que se correspondía con los movimientos y actitudes y la conjugaba de un modo más acertado.
Manolo Hugué logró captar la expresión de los retratados acercando al espectador a la personalidad de los personajes representados.

Expuso en Barcelona, París, Nueva York, Zurich, Frankfurt, Düsseldorf, Berlín, Vilanova i la Geltrú y Sabadell, a parte de numerosas exposiciones póstumas. Tiene obras en Cau Ferrat de Sitges 
y en diversos museos: Céret, Tossa, Valls, Perpinyà, Barcelona, París, Hamburgo, Nueva York, Copenhague, Amsterdam y Washington. Fue nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona en 1932.

Falleció en Caldas de Montbuy (donde vivió desde 1927) en 1945. Es uno de los artistas más originales del arte español contemporáneo, siendo prácticamente imposible clasificarlo dentro de una corriente artística, ya que pasa del modernismo al simbolismo a la vez que logra imprimir un carácter realista a sus obras.

LA BACANTE, REPRESENTACIÓN DE LA MADUREZ DEL ARTISTA

Sin renunciar a la representación de la figura humana y utilizando un tema propio de la escultura clásica, Manolo Hugué se acerca en esta obra a los lenguajes más innovadores de la escultura moderna, hasta el punto de que LA BACANTE, que pertenece a su etapa de madurez, puede considerarse no sólo una de las obras más relevantes de la producción de este artista, sino también una de sus mejores aportaciones a la escultura de su tiempo. Esculpida tras el regreso definitivo a Cataluña, la génesis de esta obra va ligada a unos condicionantes muy específicos, ya que se trata de una obra de encargo. Concretamente, Manolo recibió de una editorial el encargo de modelar un relieve que se había de colocar en la parte superior de una vitrina. El artista adaptó la figura al espacio arquitectónico concreto y, a diferencia de lo que es habitual en la representación de una bacante, la volvió de espaldas al espectador. Asimismo, recortó la figura prescindiendo del fondo a fin de potenciar su volumen y conseguir así dar la impresión de que era una escultura exenta. La original posición de la figura, un cuerpo femenino de formas robustas y redondeadas, su acentuado dinamismo y el tratamiento rugoso de la superficie contribuyen a poner de relieve los extraordinarios valores plásticos de esta obra.

LA OBRA DE MANOLO HUGUÉ
La obra de Hugué es difícilmente clasificable tanto por

su entidad como por su polifacetismo. Es muy difícil reducir a un «ismo» o a una escuela a un creador que mantuvo una personalísima equidistancia entre unas raíces clásicas de la representación figurativa y los hallazgos vanguardistas a los que tuvo un acceso privilegiado. En Hugué confluyen múltiples y variadas influencias.
Tempranamente fascinado por Gauguin, su pintura se caracterizó siempre por un vibrante y personalísimo colorido, que en los cuadros de su última época se aproximaba muchísimo al fauvismo, pero sin adoptar la representación, sino sólo la atmósfera y los colores. Pero en su pintura y sus dibujos reverberan también influjos como el de Goya o el propio Picasso.
Su escultura, que es la faceta de su obra por la que ha sido más conocido, es de una gran personalidad, y tan relacionable con las pautas introducidas por Aristide Maillol como con la del arte ibérico y de otras civilizaciones antiguas.

ÁMBITOS DE INTERÉS PLÁSTICO DE MANOLO HUGUÉ : la tierra, el cuerpo, la figura femenina y las escenas de temática taurina. Los nexos de unión más perceptibles entre esos ámbitos son la poesía y la intensidad.
Además de escultor, pintor y dibujante, Hugué escribió poemas y hay quien opina que están al mismo nivel que su plástica.
En su obra es esencial la relación con la naturaleza, considerando a la figura humana como un elemento integrado en ella. Se trata de una característica propia del clasicismo novecentista, pero que en manos de Hugué van más allá de sus limitados orígenes.

La obra de Manolo Hugué puede verse habitualmente en el Museo Thermalia de Caldes de Montbui.

Bronces, bajorrelieves, terracotas, bustos, maternidades, manolas y flamencas y escenas de tauromaquia de características intimistas y pequeños tamaños con tendencias expresionistas y de un naturalismo idealista en la geometrización de los volúmenes y una búsqueda de formas cerradas que dominan el espacio por el tamaño y el peso de los miembros femeninos.
A lo largo de su trayectoria artística ha pasado del modernismo al simbolismo hasta imprimir un carácter realista. Los individuos que refleja son la mayoría de las veces campesinos.
Sin duda, de su trabajo como orfebre conservó el gusto por el detalle.
En su producción artística conviven la tradición mediterránea, el clasicismo griego y el primitivismo de las culturas de Egipto y Mesopotamia con la vanguardia europea que asimiló durante sus años en París, concretamente el fauvismo de Matisse y el cubismo. De la cultura popular española toma muchos de sus temas.
En “Torero” (1914) y en “Madame Justafré” (1919) podemos apreciar el influjo de Matisse y la intencionalidad primitivista del cubismo.
"VIDA DE MANOLO" POR JOSEP PLADecía Pla de "Manolo": "El escultor es un dialéctico formidable y tiene una conversación sencillamente deslumbrante. La burla y la profundidad, lo pintoresco y lo trágico, toman en su conversación un relieve, un color, un interés inigualado. La gesticulación, como siempre entre nosotros, es brutal. La riqueza vital os deja anonadados". Josep Pla le dedicó uno de los más atípicos retratos de hombres ilustres "Vida de Manolo". Durante el verano de 1927 el artista y el escritor se reunieron en numerosas ocasiones. De esas conversaciones brotó la espléndida biografía de Pla.
«El mundo es cada día más horrible, más monstruoso y más inconfortable». «Cuando se encuentra gente interesada en hacer agradable la vida a los demás es que realmente se ha entrado en un país civilizado».«Para ciertas cosas, para la poesía, para el arte, lo necesario es la intuición; la inteligencia apenas sirve para estas cosas. Incluso creo que a veces es un estorbo y a más intuición, más afilado se puede tener el sentido del arte. De todos modos hay que trabajar y eso que se llama cultura tiene que servir no para justificar los errores que uno comete sino para llegar a tener la malicia suficiente para no equivocarse nunca». (Manolo)
Y en otro momento subraya: «El mundo está repleto de su misma sustancia: estupidez y crueldad. Porque el instinto es la única cosa visible, clara y universal del hombre. En el momento de hacer algo, de emprender una cosa, la inteligencia humana no interviene para nada. Las pasiones gobiernan las acciones de los hombres. Por eso siempre me ha parecido que aquellos que dicen que la cabeza es la parte más importante del ser humano, están equivocados. Probablemente las partes más importantes del hombre son las rodillas y los músculos del brazo».En este libro nos habla un maestro del arte y de la subsistencia. Un hombre lúcido que encandilaba y divertía a sus oyentes. Un genio de la calle. Un sabio que durante unos días abrió su alma de par en par a otro sabio, Josep Pla. Hablaron, sobre todo, de la vida, y también del arte, que era su forma de vida: "El arte no es una cosa esencial y yo no necesito esculpir para ser el hombre que soy. Lo que pasa es que la escultura es la manera más práctica que tengo para controlar mi espíritu y mi inteligencia, para saber si soy una bestia embrutecida o una bestia despierta. Hago formas y líneas, veo movimientos y colores y si consigo sacar algo es que no soy completamente estúpido".(…)"Necesito llevar este control de una manera intermitente, por etapas. El hombre no es una máquina. Trabajo cuando me parece. A veces me paso meses y meses entre una etapa y otra. La gente trabaja de una manera delirante y monstruosa. Yo me podría tirar años contemplando una gallina, mirando la cabeza de un conejo, distraído ante los terneros, los bueyes y las vacas. Cuando quiero trabajar, abro una ventana y hago lo que veo. Todo es admirable".
Manolo
La obra de Manolo, figurativa y tranquila, sin excesos llamativos, siempre de formatos discretos, pequeños "de una manera inevitable" como él mismo gustaba de aclarar (en sus propias palabras, aunque empezase un trabajo con una idea de tamaño mayor, poco a poco se le iba quedando pequeño entre los dedos), muestra la obra de un artista sincero y humilde que siempre realizó, como quiso, los temas que le interesaron.
Manolo, uno de los pocos artistas que circulan por la historia del arte con sólo su nombre propio.

jueves, 12 de marzo de 2009

ALBERTO





SU OBRA
Su obra escultórica se caracteriza por ser una interpretación poética de lo real, una especie de “realismo metafórico”. En sus esculturas, aparentemente más abstractas se puede discernir siempre el origen de las formas, más que creadas “recreadas, extraídas del mundo real. El arte de Alberto está profundamente enraizado en España: tanto en la tradición artística ( escultura ibérica, Goya…) como en el medio físico, vegetal y geológico de Castilla. El arte de Alberto es nacional y popular.

Alberto utiliza todo tipo de materiales y emprende una renovación radical de las formas escultóricas. Abandona la concepción tradicional de la estatua e introduce el espacio: en sus esculturas aparece de modo reiterativo “el hueco”, “el vacío activo” que forma parte esencial de la obra, como elemento volumétrico-espacial de indudable procedencia cubista.
Sus volúmenes se estilizan en formas de apariencia vegetal, verdaderas masas que adquieren una orgánica fisonomía de tierra trabajada.

Artista inmerso en el espíritu de las vanguardias históricas desde la perspectiva de un surrealismo ibérico, repleto de sorprendentes intuiciones y adelantos a las realizaciones de su tiempo, vivió el azar de la guerra y el exilio con perjuicio irreparable para la conservación de su obra. "Ésta es la primera tragedia para la obra de mi padre, reconocer que sus grandes realizaciones del período que él denominaba abstracto se han perdido irreparablemente“ ( su hijo Alcaén). Son aquellas obras que en 1937 quedaron bajo los escombros de su casa de Madrid, batida por la artillería y reducida a escombros.
Alberto Sánchez es el arquetipo de autodidacta, que supo aunar en su trabajo memoria y experiencia. Trabajó la escultura y la escenografía, lo que ayudó a que viviera intensamente la vida artística española durante los años de la República.Según Brihuega Alberto vivió la más hermosa historia artística contemporánea,
Se le considera uno de los renovadores del arte español a mediados de los años veinte. Sus esculturas geométricas cargadas de "energía futurista y atentas a la mirada moderna sobre el clasicismo", Su trabajo como escultor fue pletórico, rico, lleno de compromiso. Como también lo fue su labor como escenógrafo. Sus colaboraciones con la compañía de teatro de Lorca, "La Barraca", consiguieron difundir el arte de vanguardia en el pueblo.
PALABRAS DE PICASSO SOBRE ALBERTO
"Todos le llamábamos Alberto y ya casi nadie se acordaba de su apellido. Alberto, a secas, era suficiente, porque sólo había un Alberto.
Era un hombre de recia y honda personalidad, con un formidable sentido del humor, y una gracia socarrona y bondadosa a un tiempo.
Era un hombre muy grande, como aquella escultura que presentó en la Exposición de París y que habría que buscar ahora, saber dónde está. La obra de Alberto ha influido considerablemente en muchos artistas de nuestra época, en muchos artistas importantes.
Con sus teorías y su obra suscitó una inquietud creadora e impulsó los movimientos artísticos de vanguardia que rompieron a España con el academicismo, con el conformismo reaccionario.
Recuerdo dos anécdotas que caracterizan la concepción artística de Alberto de una forma muy concreta.
Una vez, entrando en una casa moderna, Alberto dio un gran puntapié a un tabique y lo tiró: «Esta casa no es buena, dijo Alberto. Como las casas modernas, el arte que no resiste las patadas no es bueno». Otra vez, Alberto me contó lo siguiente: Había en el Museo del Prado un copista que se volvió loco. Y es que, al estar copiando un cuadro donde había 33 pajarillos Alberto pasó por allí, los contó y vio que en la copia faltaba uno, volvió a contar el copista y faltaban dos. En Ciempozuelos terminó el hombre, decía Alberto, a resultas de aquel error.
A menudo recuerdo esta historieta de Alberto, no sólo por su gracia, sino por su contenido crítico contra el arte de pura imitación. Era un hombre muy grande, un hombre muy grande, nuestro Alberto".

EL ARTE POÉTICO LE RINDE HOMENAJE
De Alberto se han dicho las cosas más hermosas, las más poéticas, las más entusiastas. “Es el único escultor del rayo -escribía Miguel Hernández-, el único que graba el color de la madrugada, el único que ha hecho un monumento a los pájaros y una estatua al bramido...”.
El arte de Alberto es profundamente popular. Nunca dejó de ser un campesino, ni nunca dejó tampoco de ser español. Pero Alberto sigue siendo en este país en el que nació un ser desconocido y, sin embargo, Alberto ha sido quizá en la escultura lo que Picasso en la pintura.
Alberto deja una obra desperdigada, en parte perdida, pero con unos cimientos muy profundos para el arte, con una endiablada personalidad, con un sentido de anticipación, con una auténtica revolución sobre la forma. Se alargó con una pasión mística y revolucionaria hasta proporcionar una estrella al pueblo español sin importarle por ello estrellarse. Se estrelló con su pueblo, ya que ambos tenían la misma estrella.               "Pájaro bebiendo agua"


Neruda, Alberti, Bergamín, Blas de Otero, Picasso, Buñuel, Miguel Hernández ... intelectuales de su época, compartieron momentos y vivencias con Alberto... también su arte...
PALABRAS DE UN ESCULTOR

"Me dicen: la ciudad. Y yo respondo...: el campo. Con las emociones que dan las gredas, las arenas y los cuarzos: con las tierras de almagra alcalinas, oliendo a mejorana, entre vegetales de sándalo, con las hojas secas de lija, y un arroyo de juncos con puntos de acero galvanizado; con las tierras que alcáen de la Sagra toledana y los olivos, de tordos negros cuajados; también un sapo venenoso con amargor de retama y sabor de rana viva; y en el río, un pez saltando perseguido de lombrices... que a todo ello lo mojan las lluvias y el sol lo vuelve cieno; que todo tenga olor de tormentas y de rayos partiendo higueras;" Alberto

“Que de aquí en adelante no sea más que un terrón de castellanas tierras; que el terrón sea de tierra parda en invierno, con rojo viejo de Alcalá, con amarillo pajizo y matas de manzanilla de Toledo; que tenga también blanco de Luna de Pantoja y Alamada
(…) Yo deseaba que todos los hombres de la tierra disfrutaran esta emoción que me causaba el campo abierto. Por eso siempre he considerado este arte un arte revolucionario, que busca la vida.”
Alberto

Cuando Alberto Sánchez murió, en 1962, en el lejano exilio soviético, comenzaba la construcción de un mito que fascinaría a la izquierda española en la última década del franquismo y en los años de la transición. Alberto era el artista proletario por antonomasia: herrero y panadero antes de llegar a ser escultor. Era un creador de vanguardia, pero muy lejos del vanguardismo “esteticista”, “cosmopolita” y “deshumanizado”; su “mano de raíz”, como decía el poeta Miguel Hernández, se hundía en la tierra castellana y la propia tierra (el páramo, el toro, los pájaros, la campesina) dominaba su obra. Alberto era, en fin, el combatiente político, el autor del monolito "El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella", erigido ante el pabellón de la República en la Exposición Universal de París de 1937.
http://www.vallecastodocultura.org/cabecera/HISTORIA/Escuela/A_SANCHEZ/A_Sanchez.htm

lunes, 9 de marzo de 2009

ARTE FANTÁSTICO III

PRESAGIOS DEL SIGLO XXARNOLD BÖCKLIN está considerado como el máximo exponente del arte fantástico y como el último de los románticos. Su obra presagia el desarrollo del floreciente arte fantástico del siglo XX.Böcklin realizó cinco versiones de “La isla de los muertos” ligeramente distintas. Todas tienen en común que representan una figura vestida de blanco de pie junto a un ataúd en una barca que navega sobre oscuras aguas hacia una isla rocosa. Se interpreta que la figura es el barquero Caronte, aunque Böcklin nunca dio explicaciones sobre el significado de la pintura y ni siquiera le puso el título, que se debe a un marchante de arte. El cuadro fue un encargo de una señora de Fráncfort que le pidió al artista un "cuadro para soñar".
En 1900 se publica “La interpretación de los sueños” de Sigmund Freud, que de inmediato pasa a ser la obra de referencia de la emergente ciencia de la psicología. En ella, el sueño se transforma en una metáfora para todas las áreas del inconsciente, conjunto de cámaras en el interior del individuo, a las que este apenas tiene acceso. “Nunca he pintado autorretratos, no me interesa mi persona como tema del cuadro; prefiero a otras personas, especialmente mujeres (…) quien quiera saber algo de mi como artista, que es lo único digno de atención, no tiene más que contemplar atentamente mis cuadros y a partir de ellos intentar comprender quién soy y cuáles son mis deseos.”
Gustave Klimt
En el caso de ROUSSEAU la fantasía es resultado directo de sus ensoñaciones exóticas y particulares y de sus extravagancias. El artista es la prueba sorprendente de que el arte y la fantasía que este conlleva no son en principio una cuestión académica, sino que tienen su origen en el espíritu y la sensibilidad humanas.
Del mismo modo que Freud interpreta con medios científicos nuestros sueños, Rousseau los interpreta artísticamente ayudado de formas y colores primarios.

HENRI ROUSSEAU: "El sueño"

DALÍ, ARTISTA FANTÁSTICO"Es posible que Salvador Dalí sea el pintor que más se aproxima al canon del artista fantástico. Sus elucubraciones sobre el arte son excesivamente geniales, como excesivamente elaborada es su habilidad técnica, excesivamente refinadas sus perspectivas, excesivamente estrafalarios sus temas, excesivamente polémicas sus opiniones, excesivamente extravagantes sus preferencias. De este pintor cabe esperar cualquier cosa. Incluso un artista de la transformación tan extraordinario como Dalí se ve superado cuando intenta estar a la altura de tan descomunales expectativas.
En el cuadro “Poesía de América. Los atletas cósmicos”, los dos personajes son fantásticos. De la cadera de uno de ellos sale un cajón y de su espalda parece aflorar un hermano pequeño. Su oponente, que carece de brazos y manos, tiene por cabeza una especie de olla en la que arde una vela, y de su pecho pende una Coca-Cola, de la que mana una espesa sustancia negruzca.
De la lejana torre pende una figura blanca cuyo desfigurado contorno es réplica del continente africano. África como continente pierde en definición política lo mismo que ganan sus habitantes en definición física." (W. Schurian)

La poesía del gran continente americano, que tanto antes como después de la Segunda Guerra Mundial fascinaba al artista, no parece basarse en el enfrentamiento de una y otra figura, sino en la combinación de ambos cuerpos. Estos son la representación palpable, la encarnación de dos destinos que pretenden llamar la atención y que se encuentran irreconciliablemente enfrentados. Los impulsos, las curvas y torsiones de sus articulaciones y músculos resultan casi reconocibles al tacto, y emocionan los elegantes giros de sus hermosos cuerpos en movimiento. Nada puede verse de sus almas, pero si pueden intuirse por completo.

DALÍ: "Metamorfosis de Narciso"

Y Dalí declama: «El cuerpo de Narciso se vacía y se pierde / en el abismo de su reflejo, / como el reloj de arena al que no se dará la vuelta. / Narciso, pierdes tu cuerpo, / arrebatado y confundido por el reflejo milenario de / tu desaparición, / tu cuerpo herido mortalmente / desciende hacia el precipicio de topacios de los restos / amarillos del amor, / tu blanco cuerpo, engullido, / sigue la pendiente del torrente ferozmente mineral / de negras pedrerías de perfumes acres, / tu cuerpo...[...] Narciso, / ¿comprendes? / La simetría, divina hipnosis de la geometría del espíritu, / colma ya tu cabeza con ese sueño incurable, / vegetal, atávico y lento / que reseca el cerebro / en la sustancia apergaminada / del núcleo de tu próxima metamorfosis».

En la obra de la artista estadounidense DOROTHEA TANNING, el espectador contempla absorto la integración de personas en el espacio;
Como vemos, se trata de contenidos pictóricos que se sitúan por debajo del umbral de la percepción, de la conciencia y de la comprensión. La sustancia estética de los cuadros está perfectamente estudiada y ha sido plasmada con enorme detalle y una vez vista la obra, el impacto que produce se mantiene vigente largo tiempo.
DOROTHEA TANNING: “Cumpleaños”, 1942 
Una serie de habitaciones se abren en perspectiva frente al espectador. Oscuros listones de madera cubren el suelo de la vivienda en la que no hay muebles. El vacío genera incertidumbre.

Desde la izquierda entra en la sala una joven cuyos rasgos se asemejan a los de la autora. Su apariencia semidesnuda y con una falda de reflejos morados y de cuya cintura cuelgan raíces, le confiere un aire de extrema ambigüedad. ¿Fantasma, hechicera o una mujer maravillosa?...
Esta imagen se ve reforzada por la extraña criatura que aparece en el suelo, mezcla de águila, murciélago y gato de larga cola…como un grifo mitológico observa al espectador con malignos ojos.
Quizá una de las provocaciones del cuadro es que muestra el vacío como un rasgo de libertad, como muestra de un comportamiento antisocial frente a la sociabilidad tan apreciada.

“Para este grupo de artistas es de capital importancia el bagaje de la época que les tocó vivir, el periodo de entreguerras, Los valores tradicionales han perdido su capacidad normativa, por todas partes se adivina la llegada de algo nuevo, y lo fantástico pierde su mágica y decorativa inocencia y se ve obligado a mostrar sus grietas más pronunciadas, dolorosas, incomprensibles y brutales.”

TRAS LA 2ª GUERRA MUNDIAL

Tras la catástrofe que supuso la Segunda Guerra Mundial es posible apreciar una moderación, una suerte de camuflaje estético de la intensidad artística.

A diferencia de lo que sucedía con anterioridad, ya no se establece una jerarquía de sociedades y culturas, sino que se aceptan y respetan como condiciones de vida que sin ser las propias tienen un valor equiparable.
Una de las constantes de lo fantástico es su confianza en lo universal, en todo aquello común a los humanos, aquello que no cambia particularmente con el paso del tiempo.

La discreción, la cortesía y la sutileza serían los rasgos más destacados de los artistas de este momento si no fuera porque ellos mismos rechazan tales términos, Su actividad se caracteriza por la ambivalencia y la ambigüedad y, como demuestran los cuadros de BALTHUS y ANDREW WYETH, escapan a toda definición.

La obra de Wyeth, compuesta a primera vista de hermosas y simples imágenes y de paisajes arquetípicos de una idílica campiña norteamericana que nunca ha existido, ocupa un lugar de honor en la memoria colectiva y está profusamente representada en los museos. 

Weyth ha creado con sus cuadros una mitología inconfundible y un concepto único y fantástico de los paisajes del continente americano. Estos, a su vez, pasan a ser la superficie sobre la que se proyectan todas las amenazas y peligros que acechan en la gran urbe, némesis clásica de la sencillez rural. ANDREW WYETH: “Viento marino”
”En la representación de la casa, sus ventanas se convierten casi en ojos o partes del alma. Para mi, cada ventana representa una parte del la vida de Cristina”.

La fantasía habla siempre de los sublimes espacios intermedios también de los secretos, de los abismos y profundidades del alma humana, Se atreve a echar un vistazo tras el espejo; explora las áreas al margen del orden, de los sistemas y las categorización, y escapa a lo conocido, lo acostumbrado, lo mediocre, lo establecido, En este sentido, y a diferencia de otras manifestaciones artísticas limitadas por la moda y la época en la que se enmarcan, como los ismos, el arte fantástico es un arte abierto, inconmensurable, insondable; es atemporal, tiene futuro. Ello se debe en buena medida a que es un arte centrado en el ser humano: en su cuerpo, en su comportamiento, en su conciencia y su subconsciente, en sus aspectos diurnos y nocturnos.



Con escasas excepciones, los artistas huyen de la publicidad y viven aislados en el campo lejos de la metrópolis, o incluso alejados de toda civilización, o bien viven a caballo entre dos continentes, como el dicharachero y sin embargo comedido FERNANDO BOTERO. (...)Trabajan en silencio y no intentan atraer la atención.En lugar de eso dirigen hacia su interior toda intención estética: sus cuadros están saturados de significados sutiles e iridiscentes en constante cambio.

FERNANDO BOTERO
pintor y escultor colombiano, nos lleva a través de su prolífera obra, a explorar un mundo cargado de nostalgia y donde el dolor y el placer se alternan entre atmósferas ingenuas e irónicas. Botero es un ícono universal de la cultura latinoamericana.
EL CAMBIO DE MILENIOLA DIMENSIÓN GLOBAL DE LA FANTASÍA
En torno al año 2000 se hacen perceptibles diversos cambios y una mayor expansión de la fantasía. El arte fantástico adopta formas y contenidos nuevos, como en los cuadros de PETER DOIG o las inconfundibles y recargadas fotografías de JEFF WALL (nacido en 1946), y se generaliza más allá de las fronteras de Europa, al tiempo que abraza nuevos medios: no sólo está presente en la pintura, medio tradicional del artista fantástico, sino también en la escultura, en el happening, en los mundos virtuales del ciberespacio. Mediante la virtualidad, que es en sí misma una forma de fantasía, esta puede ser apreciada en todo el mundo. A los habituales temas míticos, místicos, mágicos e ilusionistas se incorporan ahora imágenes cotidianas, realistas e hiperrealistas, incluso elementos de ciencia ficción.
Jeff Wall: el consuelo de la fotografía
Este fotógrafo canadiense es uno de los más inquietantes e influyentes artistas del medio. Sus trabajos, que parecen situarse entre los medios de comunicación y la creación plástica, son producto tanto de su profundo conocimiento de la historia del arte como de las teorías que lo sustentan.
Los temas tratados en sus fotografías son sociales y políticos, tales como la violencia urbana, racismo, pobreza, así como conflictos de género y de clase.
Enmarcadas en grandes cajas de transparencias retroiluminadas, el fotógrafo canadiense comenzó a construir sus imágenes a partir de lo que él llamó una "academia interior" siguiendo un programa de "pintura de la vida moderna" (tal como lo enunció Baudelaire), como los pintores de historia formados en las academias seguían programas iconográficos fijados por textos canónicos.

En la foto remite directamente, como su propio título indica, a la serie que realizó Katsushika Hokusai entre 1830-1833 bajo el título de Thirty-Six Views of Mt Fuji, una de las piezas del arte japonés antiguo más conocida en Occidente. En el meticuloso trabajo de Wall, casi de procedimiento oriental, utilizó más de cien fotografías para componer el montaje digital definitivo, aquel que retrata, como el más sutil de los pintores, el movimiento del aire, la espiritualidad suspendida en el vacío de las cosas triviales, como un papel.

ARTE ORIENTAL DEL 2º MILENIO
Llegado el fin del milenio, esta estructura tradicional salta en pedazos y se alzan voces que exigen variedad y renovación. El pintor Zhang Xiaogang es el primero en integrar la fantasía de corte occidental en sus cuadros y, al igual que otros artistas afines introduce rasgos irónicos, sarcásticos y críticos para alcanzar un grado de expresión hasta entonces casi desconocido en China. Se procede a la demolición del anterior universo plástico y elementos ornamentales se integran juguetones en las nuevas imágenes.

Al mismo tiempo, culturas que hasta entonces han optado por plasmar otros motivos en las artes plásticas, como es el caso de China, Japón e Indonesia, empiezan a experimentar con motivos fantásticos y encuentran en ellos sorprendentes y personalísimos modelos de expresión.

La reciente fascinación china por la pintura al óleo recupera numerosos contenidos y técnicas de la larga tradición de fantasías y entelequias de la vieja Europa. No cabe duda de que en el futuro se abrirán nuevas e inesperadas perspectivas.
En lo tocante al arte fantástico, la globalización parece un hecho.

LA INTEMPORALIDAD DE LA FANTASÍA

Si bien el arte fantástico tiene una larga historia, y aun cuando en la era moderna -y en especial a comienzos del siglo xx- experimentó un enorme auge, no parece que su ocaso vaya a producirse pronto, Muy al contrario, la fantasía de las artes plásticas ha demostrado ser extremadamente maleable cuando de superar barreras se trata. Constituye un sistema abierto y auto organizado que se adapta a nuevos terrenos y situaciones y es así capaz de transmutarse. El hombre y sus secretos, sus enigmas, sus contradicciones y su unicidad en la creación han sido y serán siempre el objeto de deseo preferido de la fantasía. Se explica así en buena medida su larga tradición y la fascinación que aún hoy continúa ejerciendo la fantasía, elemento integral y genuino de toda forma de arte, lo ha acompañado continuamente a lo largo de su siempre cambiante avance por la historia.
Fuente: Walter Schurian
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